Adiós Santiago, Adiós Corsario
2019-01-13

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Pocas veces dedico una columna como un obituario pero en esta ocasión dedicaré estas líneas a una excepcional persona, un gran ser humano, Santiago Ortiz Quintal, mejor conocido como el Corsario.

Con 73 años de edad deja este planeta llamado tierra, un luchador rudo oriundo de Yucatán y radicado en Cancún desde 1975, puso el nombre del sureste mexicano en boca de los mejores luchadores de antaño, dado que enfrentó a los más grandes como el enmascarado de plata el Santo, el solitario, Blue Demon, Nixon, Ray Richard, los Villanos, los Brazos, Tinieblas, Mil Máscaras, Dos Caras y podría seguir dando nombres de rivales y compañeros de esquina que tuvieron el gusto de luchar con y contra Santiago.

El 31 de diciembre de 2018, hace apenas algunos días, se dio su inesperado deceso de un hombre que después de ser luchador siguió dándole su vida al pancracio, fungió como referí, como promotor, hasta llegar a ser el responsable de la Comisión de Lucha Libre en la ciudad; tenía como profesión principal ser zapatero y taxista, una persona humilde de gran corazón. Campeón en múltiples ocasiones y otros cuantos trofeos más en su haber.

Este personaje de la lucha libre yucateca y quintanarroense fue el principal impulsor para que servidor se inmiscuyera en el tema de la lucha libre. En esta columna Santiago te doy las gracias, te doy las gracias por todo lo que hiciste por mí y principalmente por ser mi amigo. Se que muchos amigos tuyos hoy sufren tu partida. 

De acuerdo a los expertos historiadores en Cancún ciudad joven y polo turístico mexicano la lucha libre se practica y se tiene como espectáculo desde sus inicios en los años 70’s, desde la que ya extinta arena la plaza de toros Silverio Pérez hasta los múltiples pequeños espacios para la práctica de este deporte y otros como los desaparecidos el Palenque de la Expo y el gimnasio Jacinto Canek, o actualmente la  Arena colonos o el auditorio del Sindicato de Taxistas, y obviamente la Plaza de Toros de la Av. Bonampak, en todas ellas Santiago Ortiz Quintal, famosísimo Corsario, tuvo que ver en su accionar para la lucha libre, sin duda un experto en la materia y un icono de este deporte.

No había luchador del Consejo Mundial de Lucha Libre, de la Triple A y también algunos independiente exitosos que no conocieran al famoso Corsario del sureste, también se le decía a Don Sam que cuidara su bienestar, bastante terco en muchas cosas incluyendo su tema de salud que le cobro factura al final del día.

Descansa en paz amigo mío, ya estás en el cielo con otros amigos tuyos que te han recibido con los brazos abiertos, como tu inseparable compadre Jorge Cebada el León Rojo y seguramente muchas personalidades más con las que estuviste arriba del ring, te quiero amigo. Hasta siempre. 

“Licenciado yo solo soy un zapatero remendón y gustoso de la lucha libre” 

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